Pensé que como
era mi segunda ocasión que visitaba al asilo, las cosas serían iguales… Me
equivoqué, aprendí muchas cosas nuevas de las cuales me siento satisfecho
porque me ayudaron a mi formación personal. Así empieza este día, nuestro
primer día del famoso CAS.
Me sentí
emocionado porque este día llegara pero también un poco nervioso ya que ahora
no íbamos como invitados, por el contrario, esta vez jugábamos el papel
principal de organizadores, que nos daban esta oportunidad para demostrar de
que estábamos hechos y no defraudarlos, cada uno dio todo de sí para que este
día sea inolvidable para ellos y para nosotros. Nos dividimos para que cada
grupo tenga una función específica (comida, juegos, bingo, música) a mí me tocó
formar parte del bingo además de preparar una presentación que la di junto a
Maria Romero y Genesis Baldeon, no salió como esperábamos pero nos esforzamos
para prepararnos con el poco tiempo que tuvimos, fue algo nuevo para mí este
género “pasillo” porque yo estaba acostumbrado a tocar algo más actual lo que
significó para mí un reto que parcialmente lo cumplí, siento que pude haber
dado más de mí. En cuestión al bingo me hice cargo en la realización de las
tablas, por cierto no se llamaba bingo sino “bingote” por lo que tuvimos que
hacer los materiales a mayor escala, fue muy entretenido esta actividad ya que
con el pasar de las bolas la tensión aumentaba y por más que quise meter algo
de trampa, no logré ganar.
Después del
largo y divertido día junto a ellos, los tuvimos que dejar en el corredor
porque era su hora del almuerzo, a pesar de que no prestó mucha atención, me
despedí calurosamente. Y para despedirnos nos tomamos una foto con todos en las
gradas del hospital y con una sonrisa de gran felicidad.
Lo que aprendí
principalmente fue que todos los días se aprenden cosas nuevas, yo esperaba que
esta visita fuera como la anterior, pero no, fue totalmente distinta.


