jueves, 30 de enero de 2014

Mi cabello por una... ¡sonrisa!

Todo inicio con una pequeña iniciativa que se tuvo por parte de una organización de la ciudad de Quito que
patrocinaba a aquellos que decidan seguir con la campaña. No vimos de mala manera esta propuesta ya que especialmente en la Amazonia son muy pocas organizaciones que se dedican a las personas con cáncer, así que era la mejor manera para reivindicarnos y proponernos el reto de cumplir este gran reto entre mis compañeros de curso.
Al inicio nos vimos muy entusiasmados por cumplir con esta actividad, principalmente porque era algo innovador que no cualquiera lo hacia, con nuestro coordinador CAS nos pusimos de acuerdo y buscamos información acerca de como formar parte. Poco después de conocer los requisitos para formar parte de este ambicioso proyecto, tuvimos que elegir un logo para nuestra campaña, y en efecto, Don Bruno se encargó de diseñarlo representando todas esas buenas ganas que teníamos por realizar la actividad. Aun así y a pesar de la buena proposición que se hacia, la parte económica daba mucho que decir pues necesitábamos aproximadamente 150 dólares para cada peluca, por lo que propusimos hacer algunas actividades con el fin de obtener este dinero. Nos propusimos realizar programas o rifas que nos permitan generar ingresos, pero al ver la dificultad de si realmente obtendremos lo esperado, se dio la idea de las manillas las cuales estaban diseñadas especialmente con el logo de la campaña. Entonces fue cuando nos dimos a conocer con lo que
proponíamos, ayudar a los niños con cáncer que debido a las quimioterapias han ido perdiendo el cabello de a poco afectándoles, especialmente a las niñas ya que el cabello es muy especial para cada uno. Afortunadamente vimos una gran acogida por parte de nuestros compañeros del colegio y además de los medios de comunicación locales que nos permitieron expandir nuestra cobertura de ayuda. De igual manera la venta de las manillas resulto ser un total éxito, cubriendo todo lo que se previno. Todo iba por buen camino, hasta que nos encontramos con el reto de contactar a las personas que iban a donar el cabello, obviamente de mis compañeras todas se lo cortaron pero no era suficiente. Sorpresivamente apenas dimos a conocer que necesitamos ayuda para recolectar cabello, hubo una buena predisposición y rápidamente cubrimos la plaza para las personas que nos querían colaborar. Y para cuando apenas nos dimos cuenta, la campaña había sido difundida en gran parte de la provincia e incluso en el noticiero
nacional, fue espectacular por hacer escuchar el nombre de nuestro colegio en el país y mucho más aún si era por una buena y noble causa.
 Para la entrega del cabello donado se propuso una actividad abierta para el público en el malecón de la ciudad, dimos la noticia de que en aquel lugar se pueden acercar y colaborarnos con su voluntad, ya que de igual manera los peluqueros de la ciudad se ofrecieron ayudarnos noblemente para un corte adecuado de pelucas sin ningún costo y así fue como ese gran día cada compañero formaba parte de un grupo en específico que cumplía un labor diferente; organizaban, limpiaban, encargados de equipos, etc. Y aunque apenas eramos 21, me di cuenta que cuando trabajamos en equipo, todo es mucho más rápido y eficaz. No pensamos que esta concentración en el malecón tuviera tanta acogida que incluso supero nuestras expectativas, porque sinceramente había mucha gente que se acercó al lugar a apreciar lo que se hacía. Fui testigo de que todas las personas somos generosas y más de un sentimiento pude apreciar cuando se acercaban amablemente a donar su cabello, fue una experiencia única de colaboración. Al final del día vimos que habíamos recogido una gran cantidad de cabello que no creímos
que se iba a reunir.
El cansancio fue nuestro compañero durante la actividad, pero no fue impedimento para que nuestra voluntad por cumplir con esta noble actividad, principalmente si los beneficiados eran aquellos niños que desafortunadamente padecen esta enfermedad. Sinceramente me sentí espectacular apreciar que de a poco nuestros objetivos estaban siendo cumplidos, dentro del grupo nos sentíamos muy unidos aportando cada uno ese granito de arena para este gran reto que nos propusimos cumplir, el ambiente de trabajo era perfecto lo que nos benefició para que el difícil reto se nos minimice y que al apoyarnos entre nosotros creemos una fortaleza de voluntad por romper barreras que se nos crucen en el camino.


Finalmente el cabello donado fue empaquetado según la organización recomendaba y según nuestro registro económico se nos fue posible realizar diez pelucas y aunque no eran demasiadas, la colaboración y generosidad de la ciudad de Tena se encontraba dentro de ese esfuerzo. Nos dijeron que las pelucas llegarían aproximadamente en seis meses, y así fue después de la espera volvimos a ponernos manos a la obra para culminar con este gran proyecto. De igual manera, nos dividimos en grupos de trabajo para la entrega de pelucas, en la que nos encargábamos de realizar una pequeña concentración con comida y regalos, para hacer la entrega oficial de cada peluca y así poder cumplir con lo propuesto. A mi me toco un niño llamado Henry que a pesar de la adversidad se destacaba en sus estudios, además que en este caso él era un pedido especial pues uno de los primeros en solicitar una peluca y fue un incentivo para nosotros
desde el comienzo su presencia. Junto a mis compañeros de equipo decidimos realizarle un almuerzo y llevarle algunos regalos. Al llegar a su hogar apreciamos que a pesar de la humildad de la familia, ellos eran muy felices y nos dieron una gran acogida, pero mucho más gratificante fue el gesto de Henry al ver que finalmente su deseo había sido cumplido. Pasamos la tarde con él jugando ajedrez, que era su gran pasión y nos divertimos mucho durante la visita que le hicimos quedándonos satisfechos por la felicidad que el niño transmitía y de igual manera su familia que supo estar muy agradecida por la campaña que estábamos realizando.

Los demás grupos de igual manera realizaron la entrega en diferentes lugares, también supe que fue una grata experiencia al ver la felicidad de los niños al ver realizado lo que prometimos. En lo personal me sentí muy bien al saber que una de nuestras actividades no solamente nos da satisfacción a nosotros sino, que también podemos transmitirla a los demás. Una vez más recalco que todo lo realizado, fue posible debido a nuestro gran ambiente de compañerismo, el gran equipo que conformamos fue algo positivo que nos permitió culminar con la campaña y dejar esa huella que estudiantes del colegio "San José" de Tena, fue uno de los pioneros en preocuparse por el bienestar de los niños que injustamente padecen de esta enfermedad, pues su gran calidad de persona y ganas de vivir que poseen son de admirar, me siento muy agradecido de haber sido parte de esta experiencia.

miércoles, 29 de enero de 2014

Segundo Intercas: Ibarra-Tena



En esta ocasión tuvimos la oportunidad de ser invitados a participar en este INTERCAS, que se realizó entre el BI de la ciudad de Ibarra y la del Tena. Las actividades serían similares a las que realizamos cuando ellos nos visitaron, pero ahora los invitados éramos nosotros. Antes de iniciar con el viaje se procuró coordinar para evitar algún imprevisto, por lo que propusimos llevarle un regalo al compañero que nos hospede y así, a la madrugada nos propusimos salir de viaje. Personalmente este tipo de viajes me resulta pesado y la verdad es que me pareció una eternidad hasta llegar a Ibarra, pero valió la pena por la amigable acogida con la que nos recibieron.
Apenas llegamos nos dirigimos al colegio ahí hicimos un recorrido por las instalaciones y para nuestra suerte, el colegio se encontraba en una exposición de comidas típicas de la ciudad como los helados, hornado, dulces, etc. Seguidamente las autoridades nos dieron la bienvenida presentándonos las actividades que realizaremos los tres días que íbamos a estar en la ciudad y además de los compañeros que nos brindarán hospedaje, a mí me tocó un chico de cuarto pre-bi llamado Fausto y apenas nos presentaron fuimos a las casas a acomodarnos. Pienso que fui afortunado en ser otorgado esa familia, porque se me hizo posible conocer una costumbre que era totalmente desconocida para mí que era tener una alimentación vegetariana. Con mi compañero Fausto llevamos una gran amistad y al igual con su familia, que desde el inicio me mostraron una gran acogida, fue gratificante. Ya en casa aprecie un poco más de lo que era, sencillos y con buen ambiente familiar, converse con mi compañero Fausto quien
también compartía el gusto por la música hasta que tuvimos que volver al colegio para el programa que nos tenían preparado. En este se presentaron bailes y cantos por parte de los estudiantes y profesores y también había un espacio para presentar un poco de nuestra cultura, por lo que nuestros compañeros de sexto realizaron un baile típico de la Amazonia dejando satisfechos al público y poco después nos retiramos a descansar en los respectivos hogares. Realmente nos la pasamos genial este día, pero todavía quedaba lo mejor.  Nos levantamos muy temprano, el frio hacia que las sábanas pesaran más de lo normal y con un poco de conciencia me propuse levantarme porque hoy teníamos una larga lista de actividades. En el desayuno me sirvieron un plato típico vegetariano que me pareció muy delicioso, deje arreglando el cuarto
me vestí para la ocasión y partimos. Hoy teníamos previsto visitar (LUGAR) nos mencionaron que era un lugar muy frío y que debíamos ir bien abrigados. Finalmente llegamos después de dos horas de viaje, tuvimos que continuar a pie por media hora porque el camino estaba dañado. Al inicio el frío apenas se sentía y pensamos que sería así todo el día hasta que llegamos al lugar donde nos darían información acerca del lugar, afortunadamente la recepción era caliente y acogedora. Nos dieron las medidas de precaución, nos equipamos las botas y partimos al bosque. El frio era normal y el ambiente acogedor, se podía apreciar mucha vegetación y en cierto lugar del trayecto el guía nos hizo meditar en la orilla de una laguna, fue espectacular. Continuamos con la caminata siendo testigos de vistosas cascadas y vegetación, hasta que
después de una hora de caminata empezamos a subir y con esto el frío aumento. Apenas iban 15 minutos de que íbamos subiendo y este ya se hacía sentir que incluido además con la brisa que nos sacudía, nos puso a prueba nuestro físico y perseverancia. Yo me propuse ayudar a los profesores que iban a mí alrededor debido al mal estado de la ruta, se nos notaba que el cansancio nos dominaba y yo no era la exclusión, porque sentía que el aire me faltaba, aun así continúe ayudando. Poco después llegamos a un lugar llano pero el frio seguía acechándonos, el guía nos informó que se trataba de un colchón de césped debido a que
se podía sentir la suavidad del piso. A partir de aquí mi infierno comenzó y es que para continuar con la ruta debíamos escalar de nuevo y mientras caminaba no me fije de un charco que se encontraba cubierto de hierba y caí en ella, mojándome completamente en medio de ese abrumador clima frío. Esto me debilito mientras escalaba hasta que me agoto completamente pues mi ropa estaba mojada y cada vez sentía más frío, pero gracias a la ayuda de mi amiga Sarita que me facilito un calentador, pude continuar pero con ayuda obviamente. Realmente fue un reto porque mientras más subíamos la brisa fue terrible, intentaba ayudar a mis compañeros que se encontraban mal, pero mi garganta no me lo permitía y me vi limitado a ser ayudado. Finalmente y gracias a la ayuda de mis compañeros pude soportar a una hora que duró ese trayecto, fue una gran satisfacción cuando llegamos a la cabaña que se encontraba caliente y nos sirvieron
café y el almuerzo. Realmente fue una experiencia agotadora pero confortante. El día llego a su fin, cada uno regreso a su hogar con su compañero. En mi caso de merienda habían traído pizza vegetariana que no estaba nada mal y conversamos hasta muy noche. Para el último día me costó más que el día anterior levantarme, de igual manera el desayuno era vegetariano que no me vino nada mal para recuperar energías. Las actividades que se realizaron antes de partir de nuevo al tena eran visitar las lagunas (NOMBRES), yo antes había escuchado que estas eran muy famosas por su extensión y vista, en efecto el lugar me pareció mucho más maravilloso. Que a pesar de ser lagunas de igual manera, cada uno tenía una particularidad de clima, se sentía claramente la relajación que el lugar abastecía a las personas que se encontraban en ellas, fue inolvidable. Ya de regreso nos tomamos una foto oficial con la forma de CAS en un mirador que se podía apreciar la ciudad completa de Ibarra y finalmente los compañeros de Ibarra nos
acompañaron a Otavalo donde pude apreciar la cultura y manufacturas de este grupo étnico que tanto había oído hablar. En la despedida todos nos dimos calurosos abrazos deseándonos lo mejor para lo que se venía en el BI, nos dimos los contactos y finalmente partimos a nuestra linda ciudad Tena.

Realmente este intercas me gustó sobre los otros, ya que pude conocer una ciudad nueva que para mí era totalmente desconocida, de igual manera tuve la suerte de conocer gente muy amable que me acogieron como en familia durante mi estadía. Además del reto que fue posible cumplir al escalar la empinada con un ambiente abrumador en contra, considerando que sobrepase mis límites y que a pesar de que pude haber ayudado más a mis compañeros, me siento feliz al saber que cuando los necesité ellos estuvieron ahí. Por estos magníficos momentos inolvidables que sinceramente me marcaron, vale la pena tomar el reto del BI que a pesar de prepararnos de manera académica también nos convierte en personas de calidad, que son felices siendo útiles a los demás.