miércoles, 29 de enero de 2014

Segundo Intercas: Ibarra-Tena



En esta ocasión tuvimos la oportunidad de ser invitados a participar en este INTERCAS, que se realizó entre el BI de la ciudad de Ibarra y la del Tena. Las actividades serían similares a las que realizamos cuando ellos nos visitaron, pero ahora los invitados éramos nosotros. Antes de iniciar con el viaje se procuró coordinar para evitar algún imprevisto, por lo que propusimos llevarle un regalo al compañero que nos hospede y así, a la madrugada nos propusimos salir de viaje. Personalmente este tipo de viajes me resulta pesado y la verdad es que me pareció una eternidad hasta llegar a Ibarra, pero valió la pena por la amigable acogida con la que nos recibieron.
Apenas llegamos nos dirigimos al colegio ahí hicimos un recorrido por las instalaciones y para nuestra suerte, el colegio se encontraba en una exposición de comidas típicas de la ciudad como los helados, hornado, dulces, etc. Seguidamente las autoridades nos dieron la bienvenida presentándonos las actividades que realizaremos los tres días que íbamos a estar en la ciudad y además de los compañeros que nos brindarán hospedaje, a mí me tocó un chico de cuarto pre-bi llamado Fausto y apenas nos presentaron fuimos a las casas a acomodarnos. Pienso que fui afortunado en ser otorgado esa familia, porque se me hizo posible conocer una costumbre que era totalmente desconocida para mí que era tener una alimentación vegetariana. Con mi compañero Fausto llevamos una gran amistad y al igual con su familia, que desde el inicio me mostraron una gran acogida, fue gratificante. Ya en casa aprecie un poco más de lo que era, sencillos y con buen ambiente familiar, converse con mi compañero Fausto quien
también compartía el gusto por la música hasta que tuvimos que volver al colegio para el programa que nos tenían preparado. En este se presentaron bailes y cantos por parte de los estudiantes y profesores y también había un espacio para presentar un poco de nuestra cultura, por lo que nuestros compañeros de sexto realizaron un baile típico de la Amazonia dejando satisfechos al público y poco después nos retiramos a descansar en los respectivos hogares. Realmente nos la pasamos genial este día, pero todavía quedaba lo mejor.  Nos levantamos muy temprano, el frio hacia que las sábanas pesaran más de lo normal y con un poco de conciencia me propuse levantarme porque hoy teníamos una larga lista de actividades. En el desayuno me sirvieron un plato típico vegetariano que me pareció muy delicioso, deje arreglando el cuarto
me vestí para la ocasión y partimos. Hoy teníamos previsto visitar (LUGAR) nos mencionaron que era un lugar muy frío y que debíamos ir bien abrigados. Finalmente llegamos después de dos horas de viaje, tuvimos que continuar a pie por media hora porque el camino estaba dañado. Al inicio el frío apenas se sentía y pensamos que sería así todo el día hasta que llegamos al lugar donde nos darían información acerca del lugar, afortunadamente la recepción era caliente y acogedora. Nos dieron las medidas de precaución, nos equipamos las botas y partimos al bosque. El frio era normal y el ambiente acogedor, se podía apreciar mucha vegetación y en cierto lugar del trayecto el guía nos hizo meditar en la orilla de una laguna, fue espectacular. Continuamos con la caminata siendo testigos de vistosas cascadas y vegetación, hasta que
después de una hora de caminata empezamos a subir y con esto el frío aumento. Apenas iban 15 minutos de que íbamos subiendo y este ya se hacía sentir que incluido además con la brisa que nos sacudía, nos puso a prueba nuestro físico y perseverancia. Yo me propuse ayudar a los profesores que iban a mí alrededor debido al mal estado de la ruta, se nos notaba que el cansancio nos dominaba y yo no era la exclusión, porque sentía que el aire me faltaba, aun así continúe ayudando. Poco después llegamos a un lugar llano pero el frio seguía acechándonos, el guía nos informó que se trataba de un colchón de césped debido a que
se podía sentir la suavidad del piso. A partir de aquí mi infierno comenzó y es que para continuar con la ruta debíamos escalar de nuevo y mientras caminaba no me fije de un charco que se encontraba cubierto de hierba y caí en ella, mojándome completamente en medio de ese abrumador clima frío. Esto me debilito mientras escalaba hasta que me agoto completamente pues mi ropa estaba mojada y cada vez sentía más frío, pero gracias a la ayuda de mi amiga Sarita que me facilito un calentador, pude continuar pero con ayuda obviamente. Realmente fue un reto porque mientras más subíamos la brisa fue terrible, intentaba ayudar a mis compañeros que se encontraban mal, pero mi garganta no me lo permitía y me vi limitado a ser ayudado. Finalmente y gracias a la ayuda de mis compañeros pude soportar a una hora que duró ese trayecto, fue una gran satisfacción cuando llegamos a la cabaña que se encontraba caliente y nos sirvieron
café y el almuerzo. Realmente fue una experiencia agotadora pero confortante. El día llego a su fin, cada uno regreso a su hogar con su compañero. En mi caso de merienda habían traído pizza vegetariana que no estaba nada mal y conversamos hasta muy noche. Para el último día me costó más que el día anterior levantarme, de igual manera el desayuno era vegetariano que no me vino nada mal para recuperar energías. Las actividades que se realizaron antes de partir de nuevo al tena eran visitar las lagunas (NOMBRES), yo antes había escuchado que estas eran muy famosas por su extensión y vista, en efecto el lugar me pareció mucho más maravilloso. Que a pesar de ser lagunas de igual manera, cada uno tenía una particularidad de clima, se sentía claramente la relajación que el lugar abastecía a las personas que se encontraban en ellas, fue inolvidable. Ya de regreso nos tomamos una foto oficial con la forma de CAS en un mirador que se podía apreciar la ciudad completa de Ibarra y finalmente los compañeros de Ibarra nos
acompañaron a Otavalo donde pude apreciar la cultura y manufacturas de este grupo étnico que tanto había oído hablar. En la despedida todos nos dimos calurosos abrazos deseándonos lo mejor para lo que se venía en el BI, nos dimos los contactos y finalmente partimos a nuestra linda ciudad Tena.

Realmente este intercas me gustó sobre los otros, ya que pude conocer una ciudad nueva que para mí era totalmente desconocida, de igual manera tuve la suerte de conocer gente muy amable que me acogieron como en familia durante mi estadía. Además del reto que fue posible cumplir al escalar la empinada con un ambiente abrumador en contra, considerando que sobrepase mis límites y que a pesar de que pude haber ayudado más a mis compañeros, me siento feliz al saber que cuando los necesité ellos estuvieron ahí. Por estos magníficos momentos inolvidables que sinceramente me marcaron, vale la pena tomar el reto del BI que a pesar de prepararnos de manera académica también nos convierte en personas de calidad, que son felices siendo útiles a los demás.




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