domingo, 20 de octubre de 2013

Una navidad diferente I

Esta actividad fue muy especial, pues fue una experiencia totalmente diferente a las que venía experimentando, mejor dicho, como el título fue mi primera "NAVIDAD DIFERENTE". Este día llegó a ser muy especial ya que compartí alegrías y sentimientos junto a mis compañeros en una escuelita cerca del
Ahuano.

Bueno primeramente no todo fue color de rosa al inicio, como presidente tuve la responsabilidad de hacerme cargo de incentivar a mi curso para llevar a cabo esta actividad de repartir felicidad a personas que tenían limitadas oportunidades. Primeramente se planificó ir a una escuelita ubicada cerca de Puerto Napo, supuestamente teníamos arreglado todo; carro, presupuesto, actividades, etc. Pero cuando llegó el momentos de llevar a cabo lo planificado, todo tomó un giro inesperado y lo más fundamental que era el transporte resultó que tuvo un inconveniente por lo que no podía ayudarnos. Fatal. Nuestra meta estaba trazada y tuvimos que mover contactos e incluso se nos cruzó la idea de ir a pie, pero era imposible debido a que el lugar se encontraba muy lejos y era imposible con la carga de regalos que ibamos a entregar. En fin, decidimos distribuirnos en grupos para poder llegar en diferentes carros particulares que mostraron su apoyo ante nuestra iniciativa. Pero no todo acabó ahí pues al llegar a la escuelita nos fijamos que esta se encontraba cerrada y los carros que nos ayudaron a llegar se habían regresado ya al Tena, quedándose sólo un carro que le pedimos de favor que si nos podía llevar a los 21... ¡21 estudiantes en una sola camioneta! no me imagino quien soporto más, el carro o nosotros que nos encontrábamos aplastados. Pero afortunadamente una de nuestras
compañeras vivía por el Ahuano y conocía de escuelitas a las que podamos ayudar en este día. Y así fue, después de dos escuelas que se encontraban igualmente cerradas al fin dimos con una que se encontraba en plena actividad navideña, fue algo gracioso porque cuando llegamos llenos de fundas todo pusieron cara de "wtf??" jajaja. Aún así los padres de familia, autoridades y niños supieron acogernos de la mejor manera y nos invitaron a participar por lo que llevamos a cabo juegos entre todos y finalmente hacer la repartición de regalos. A partir de aquí nos propusimos ya regresar, pero el director de la escuelita nos invitó a formar parte de su programa, por lo que accedimos gratamente. El programa continuó, todos nos pusimos a bailar con los padres de familia o autoridades y para pasar la sed se nos brindó la "chicha de la comunidad". Sinceramente me sentía como si fueran conocidos de años, como si fueran nuestra familia, pues la forma en que nos trataron fue super caluroso, realmente fenomenal.


En horas de la tarde nos brindaron el almuerzo que era un tallaron de pollo con caldo de gallina criolla, que por cierto estuvo muy delicioso, yo antes lo había probado por parte de mi abuelita o mi mamá, pero definitivamente el sabor del caldo de gallina era único, pero tristemente no lo pude disfrutar en su totalidad debido al dolor de garganta que llevaba hace unos días, aún así no fue impedimento para saborear este delicioso manjar.

Para la despedida fueron muy amigables y decidimos continuar con nuestro trayecto con el objetivo de soportar el viaje los 21 en la camioneta, fuimos como sardinas y más cansado fue gracias al camino que se encontraba deteriorado. A pesar de eso veníamos entre risas y fue más la felicidad que el dolor. Pero lastimosamente al llegar a Misahuallí se nos advirtió que no era posible que viajemos en la cajuela de la camioneta, por lo que los que veníamos atrás nos vimos obligados a regresar en bus.

Es verdad que no fuimos muy afortunados, pero eso se "maquilló" totalmente al ver las felices caras de los niños al recibir sus presentes de navidad. Pero más gratificante fue ver la felicidad mientras realizábamos los juegos recreativos. Fue fantásticoe inolvidable.

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